¡Alto ahí!
No sonrojes
la liviana dicha
de un alma amorosa.
¡Calla ahora!
No quiere escucharte
más
Ahora se encuentra
en su mundo
Su dicha son esas manos.
Esa mirada lisonjera
da calma a sus días
¡No seas tormento!
Ya no
No más.
¡Alégrate con ella!
Ha crecido,
ha renacido en su impulso.
Sonríe y pide por ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario